Aviso Legal

 

La Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea reconoce expresamente, en su artículo 8, el derecho a la protección de datos de carácter personal. En la Constitución Española este derecho deriva del artículo 18.4, que establece que la ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos, y ha sido consagrado como derecho fundamental por la jurisprudencia constitucional, especialmente la STC 292/2000, de 30 de noviembre.

Este derecho atribuye al titular un poder de disposición sobre sus datos personales y se configura como un derecho autónomo e independiente del derecho a la intimidad y a la privacidad. La protección de datos personales permite hacer más efectivos otros derechos y libertades, ya que es requisito para que otras libertades sean respetadas. Y es que un uso indebido de los datos personales puede derivar en una restricción ilegítima de otros derechos, como la libertad de circulación, la libertad de sindicación o la libertad religiosa. También la protección de datos personales puede actuar como límite para el ejercicio de otros derechos, como el de libertad de expresión, de información o la transparencia.

La evolución imparable de las nuevas tecnologías permite, también de forma global, someter a tratamiento información de todo tipo, en cualquier lugar y a cualquier hora. De ahí que junto con innumerables ventajas convive el riesgo y la amenaza que hace imprescindible un nuevo marco jurídico.